Descripción: Dogo Canario

El Dogo Canario, también conocido como Presa Canario, es una raza de perro originaria de las Islas Canarias, España. Se trata de un perro de tamaño grande, fuerte, robusto y de aspecto imponente. Históricamente, el Dogo Canario fue criado como perro de guarda y para la conducción de ganado. Es un perro muy valiente, equilibrado y seguro de sí mismo, lo que lo hace un excelente perro guardián. Sin embargo, necesita una socialización y educación tempranas debido a su carácter dominante. Es leal y protector con su familia, pero puede mostrarse desconfiado ante extraños. A pesar de su aspecto rudo, puede convertirse en un magnífico compañero si se le proporciona firmeza, afecto y ejercicio diario. Conviene recordar que no es una raza adecuada para dueños inexpertos.

Dogo Canario

Valoraciones de Dogo Canario

Ejercicio diario
Cuidado del pelaje
Dueño primerizo
Muda de pelo
Ladrido
Apto para niños
Obediencia
Perro guardián

Propiedades

El Dogo Canario, también conocido como Presa Canario, es una raza canina originaria de las Islas Canarias, específicamente de Gran Canaria y Tenerife. Este perro es de tamaño grande y se destaca por su aspecto imponente y robusto. Su peso varía entre 40 y 65 kilogramos y puede medir entre 55 y 66 centímetros a la cruz. La cabeza del Dogo Canario es braquicéfala, ancha y con una marcada musculatura, dotada de maxilares fuertes que reflejan su capacidad de agarre. El pelaje es corto, denso y áspero al tacto, presentando comúnmente colores atigrados (fawn o brindle), aunque también se acepta el color arena o negro. Sus orejas pueden llevarse amputadas tradicionalmente en su región de origen, pero en muchos países esto está prohibido, por lo que suelen verse caídas y pegadas a las mejillas.

Esta raza fue criada originalmente para el trabajo de guarda y defensa, así como para manejar ganado vacuno. El Dogo Canario es un perro equilibrado, seguro de sí mismo y muy fiel a sus propietarios. Sin embargo, su naturaleza dominante requiere un adiestramiento firme y consistente desde cachorro, así como una adecuada socialización con personas y otros animales. Aunque no es un perro excesivamente ladrador, actúa como un excelente perro de guarda, siempre atento a cualquier situación extraña en el entorno familiar.

Su inteligencia y disposición hacen del Dogo Canario un excelente compañero para familias activas y experimentadas en la tenencia de razas grandes. No se recomienda para propietarios novatos. Esta raza necesita ejercicio diario para evitar el aburrimiento y el desarrollo de comportamientos no deseados. Por su tamaño y energía, el Dogo Canario necesita espacios amplios, y no es ideal para la vida en apartamentos pequeños.

La esperanza de vida ronda los 10-12 años y es generalmente una raza sana, aunque puede presentar problemas típicos de perros grandes, como displasia de cadera o codo. Su pelaje corto facilita el mantenimiento, necesitando tan solo cepillados regulares para eliminar el pelo muerto. Los ejemplares bien educados son equilibrados, protectores, pero no excesivamente agresivos. En resumen, el Dogo Canario es una raza noble, leal y con un fuerte sentido de la protección, pero siempre exige responsabilidad y compromiso por parte del dueño.

Apariencia

El Dogo Canario, también conocido como Presa Canario, es una raza canina de origen español específicamente de las Islas Canarias. Su apariencia física es imponente y robusta, mostrando una estructura perfectamente proporcionada y de gran potencia. Este perro pertenece a la categoría de molosoides, lo cual se refleja en su cuerpo musculoso, compacto y de líneas rectas, con un porte elegante y poderoso.

La cabeza del Dogo Canario es una de sus características más distintivas. Se trata de una cabeza grande, maciza y de cráneo ancho, con una mandíbula fuerte y bien desarrollada. El stop es marcado, y el hocico es algo más corto que el cráneo, mostrando una forma rectangular. Sus labios son gruesos, oscuros y caídos, pero sin llegar a ser excesivos, cubriendo perfectamente la mandíbula inferior. La nariz es ancha y de color negro intenso.

Los ojos del Dogo Canario son medianos, ligeramente ovalados y bien separados entre sí. El color de los ojos suele estar en armonía con el pelaje, pero siempre dentro de tonos oscuros, transmitiendo una expresión seria pero noble. Sus orejas, de inserción alta, caen a ambos lados de la cabeza y suelen estar sin cortar, aunque tradicionalmente se les recortaba en algunos lugares.

El cuello es fuerte, de longitud media, con una ligera papada. El cuerpo es algo más largo que alto, siendo los machos visiblemente grandes y musculosos. El pecho es profundo y ancho, lo que contribuye a su apariencia maciza. La espalda es recta y robusta, y la grupa ligeramente inclinada.

En cuanto al pelaje, el Dogo Canario presenta un manto corto, áspero y bien adherido al cuerpo. Los colores permitidos incluyen varios tonos de atigrado (leonado, marrón o gris), así como el color leonado completo. Se aceptan pequeñas manchas blancas en el pecho, en la garganta y en los dedos, pero en menor cantidad. El pelo no presenta subpelo y no requiere cuidados complicados, aunque sí un cepillado regular para eliminar el pelo muerto.

La cola es gruesa en la base, se va afinando hacia la punta y llega, al menos, hasta el corvejón. En movimiento, la porta en forma de sable, nunca enroscada sobre el lomo.

En resumen, el Dogo Canario impresiona por su constitución fuerte, apariencia rústica y su expresión atenta y segura, reflejando perfectamente su historia como perro de guarda y defensa.

Historia

El Dogo Canario, también conocido como Presa Canario, es una raza canina originaria de las Islas Canarias, en España. Su historia se remonta a la época de la conquista de las islas por los castellanos en el siglo XV, cuando se introdujeron perros de tipo mastín y bulldog provenientes del continente europeo. Estos ejemplares se mezclaron con los perros autóctonos de las islas, conocidos como "majoreros", que eran utilizados por los indígenas para el pastoreo y la protección del ganado.

El cruce de estas razas originó un perro robusto y de gran temperamento, especializado en la guarda y manejo de bovinos, así como en la protección de fincas y propiedades rurales. Con el tiempo, el Dogo Canario fue ganando reputación por su valentía, fortaleza y lealtad, haciéndose indispensable en la vida agrícola y ganadera canaria. A lo largo del siglo XVIII y XIX, la raza fue utilizada también en peleas de perros, práctica que, aunque hoy está prohibida y condenada socialmente, contribuyó a la selección de ejemplares físicamente aptos y de carácter dominante.

En el siglo XX, especialmente en la década de los 40, la raza estuvo al borde de la extinción debido a la prohibición de las peleas y a la introducción de razas foráneas más especializadas en la guarda. Sin embargo, en la década de los 70 comenzó un movimiento de recuperación liderado por criadores locales que lograron restaurar la pureza de la raza y establecer un estándar morfológico definido. El Club Español del Dogo Canario fue fundado en 1982, y un año más tarde se redactó el primer estándar oficial de la raza.

En 2001, la Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoció oficialmente al Dogo Canario bajo el nombre de Presa Canario, ubicándolo en el grupo 2 de perros tipo molosoides. Actualmente, es símbolo patrio de Gran Canaria y goza de una notable popularidad tanto dentro como fuera de las islas, apreciado por su capacidad de guarda y su equilibrado temperamento cuando está bien socializado y entrenado.

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Tamaño 55-66
Peso 38-65