Descripción: Lhasa Apso

El Lhasa Apso es una antigua raza de perro originaria del Tíbet, donde durante siglos se utilizó como perro guardián en monasterios budistas. De pequeño tamaño y apariencia elegante, el Lhasa Apso destaca por su largo y denso pelaje, que requiere cepillados regulares para mantenerlo en buen estado. Son perros valientes, independientes y, a veces, un poco distantes con los extraños, pero muy leales y cariñosos con sus dueños. Esta raza es conocida por su longevidad y su carácter alerta, lo que lo convierte en un excelente perro de compañía y de guardia. Aunque tienen un temperamento relativamente tranquilo, disfrutan de paseos diarios cortos y de actividades que estimulen su mente. Son ideales para personas que viven en apartamentos o espacios pequeños, siempre que reciban la atención y el cuidado necesarios.

Lhasa Apso

Valoraciones de Lhasa Apso

Ejercicio diario
Cuidado del pelaje
Dueño primerizo
Muda de pelo
Ladrido
Apto para niños
Obediencia
Perro guardián

Propiedades

El Lhasa Apso es una raza de perro originaria del Tíbet, reconocida por su distintivo pelaje largo y denso, así como por su pequeño tamaño, que suele oscilar entre los 5 y 8 kilogramos. Su principal característica física es su pelaje, que le protege de las duras condiciones climáticas de las montañas tibetanas.

Esta raza fue criada originalmente por los monjes tibetanos como perro de compañía y de guardia en los monasterios. Es muy valorada por su naturaleza alerta y su fuerte instinto protector, a pesar de su tamaño reducido. El Lhasa Apso tiene un carácter independiente y suele mostrarse reservado con los extraños, aspecto que lo caracteriza como un buen perro de alerta. Sin embargo, es muy cariñoso y leal con sus familiares cercanos, mostrando una gran devoción y apego.

Su pelaje requiere un mantenimiento regular; el cepillado diario es esencial para evitar la formación de nudos y mantener la capa en buen estado. Los baños deben realizarse cada 3 a 4 semanas con productos específicos para no dañar su piel. Su esperanza de vida promedio es de 12 a 15 años, aunque con buenos cuidados puede superar esta cifra. En cuanto a la salud, suele ser una raza robusta, aunque tiende a presentar problemas oculares y de piel, principalmente derivados de la acumulación de suciedad o de un cuidado inadecuado de su pelaje.

El Lhasa Apso se adapta bien a la vida en departamentos o casas pequeñas, ya que no necesita grandes espacios para ejercitarse, pero sí requiere paseos diarios para mantenerse en forma. Además, su inteligencia facilita el aprendizaje de órdenes y trucos, aunque su independencia puede traducirse en terquedad, por lo que el adiestramiento debe ser constante y paciente.

En resumen, el Lhasa Apso es una mascota ideal para personas que buscan un compañero leal, vigilante y que puedan dedicar tiempo a su cuidado. Su elegante aspecto y su fuerte personalidad lo convierten en un perro adorable y único.

Apariencia

El Lhasa Apso es una raza canina originaria del Tíbet, conocida por su distintiva y elegante apariencia. Una de las características más llamativas de esta raza es su abundante pelaje, largo y denso, que cubre completamente su cuerpo. Este pelo puede presentarse en una variedad de colores, incluyendo dorado, crema, miel, blanco, negro, gris humo y tonos mezclados; sin embargo, uno de los colores más tradicionales es el dorado con toques oscuros en las puntas.

El cuerpo del Lhasa Apso es compacto y robusto, transmitiendo una sensación de solidez a pesar de su tamaño pequeño. Su altura promedio a la cruz es de unos 25 centímetros y su peso, por lo general, oscila entre los 6 y 8 kilogramos. El lomo es fuerte y la grupa está ligeramente inclinada. A pesar de su longitud, sus patas son rectas y proporcionalmente cortas.

La cabeza del Lhasa Apso es armoniosa en relación al cuerpo, con un cráneo ligeramente abovedado y un stop bien definido. El hocico es moderadamente largo, nunca puntiagudo, y la trufa suele ser negra. Los ojos son oscuros, de tamaño mediano y forma ovalada, transmitiendo una expresión alerta, inteligente y amistosa. Las orejas están bien colgadas, recubiertas de un pelo largo y bonito que las alarga visualmente.

El Lhasa Apso posee una cola doblada sobre el lomo, recubierta también de abundante pelo. Algo distintivo es que el pelaje es pesado y de textura dura, no lana, con una ligera ondulación pero nunca rizado. Gracias a este pelaje, la raza está bien protegida contra las inclemencias del clima tibetano, de donde es originaria.

En conjunto, el Lhasa Apso impresiona por su porte orgulloso, su aspecto aristocrático y su inconfundible manto de pelo, lo que lo convierte en una raza muy apreciada tanto en exposiciones como en hogares de todo el mundo.

Historia

El Lhasa Apso es una raza de perro originaria del Tíbet, con una historia que se remonta a más de mil años atrás. Su nombre se deriva de 'Lhasa', la capital del Tíbet, y 'Apso', que significa 'perro barbudo' en la lengua tibetana. Estos perros eran criados principalmente en los monasterios budistas, donde eran altamente valorados como guardianes y compañeros espirituales de los monjes. Su agudo sentido del oído y su temperamento vigilante los hacían perfectos para alertar a los guardianes humanos de cualquier presencia extraña.

La función ancestral del Lhasa Apso no era la de perro de compañía ni perro pastor; su tarea principal era la de servir como centinela en los templos y palacios tibetanos. La cultura tibetana consideraba a estos perros como símbolos sagrados de buena fortuna, creyendo que albergaban la reencarnación de los monjes fallecidos. Como resultado, durante siglos, el Lhasa Apso no podía ser vendido; solo podía ser obsequiado como un regalo de gran honor entre monjes y miembros de la nobleza.

En el siglo XX, la raza llegó a Occidente gracias a los regalos diplomáticos ofrecidos por el Dalai Lama a dignatarios británicos, lo que permitió el establecimiento del Lhasa Apso fuera de Asia. El Kennel Club del Reino Unido lo reconoció oficialmente en 1928, y unos años después, en 1935, fue reconocido también por el American Kennel Club en los Estados Unidos. Desde entonces, el Lhasa Apso ha ganado popularidad como perro de compañía debido a su tamaño pequeño, su carácter leal y su extraordinario pelaje largo y denso, que requiere cuidados especiales.

A pesar de ser considerado hoy en día principalmente como mascota, el Lhasa Apso conserva muchas de las características de un perro guardián: independencia, desconfianza ante los extraños y una gran lealtad a su dueño. Esta rica historia y el significado cultural han hecho del Lhasa Apso una raza profundamente respetada y querida en todo el mundo.

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Tamaño 23-28
Peso 5-8