Descripción: Perdiguero Navarro

El Perdiguero Navarro es una raza de perro originaria de la región de Navarra, en el norte de España. Tradicionalmente ha sido utilizado como perro de caza, especialmente para la caza menor como perdices y conejos, gracias a su excelente sentido del olfato y su gran resistencia en el terreno montañoso y boscoso. Estos perros son de tamaño mediano, musculosos, robustos y muy ágiles. Son conocidos por su carácter equilibrado, docilidad y apego a su dueño, lo que los convierte también en excelentes compañeros para la familia. El Perdiguero Navarro es fácil de adiestrar y responde bien a las órdenes, demostrando inteligencia y buena disposición al trabajo. Su pelaje es corto y fácil de mantener, y, aunque se adapta a la vida familiar, necesita ejercicio diario para estar saludable y feliz.

Perdiguero Navarro

Valoraciones de Perdiguero Navarro

Ejercicio diario
Cuidado del pelaje
Dueño primerizo
Muda de pelo
Ladrido
Apto para niños
Obediencia
Perro guardián

Propiedades

El Perdiguero Navarro es una raza canina originaria de Navarra, en el norte de España, utilizada principalmente como perro de caza, específicamente para la caza menor con escopeta. Este perro tiene una historia ancestral que se remonta a siglos pasados, y es considerado uno de los perros de muestra más antiguos de la península ibérica. Desde tiempos medievales, ha sido empleado por cazadores para rastrear y señalar la presencia de piezas como la perdiz, la codorniz y otros animales de pluma y pelo.

Morfológicamente, el Perdiguero Navarro es un perro de tamaño medio, robusto pero armónico, con una estructura compacta y musculosa. La altura a la cruz puede oscilar entre los 48 y 57 centímetros, y su peso típico ronda los 18 a 27 kilogramos. La cabeza es proporcionada, ligeramente abombada, con orejas largas, caídas y de inserción alta. Los ojos suelen ser vivaces y expresivos, de color ámbar o avellana, lo que le otorga un carácter atento y amistoso. La cola suele llevarla baja y recta.

Su pelaje es corto, denso y duro, adaptado para protegerle de las inclemencias del terreno y el clima; puede ser blanco y naranja, blanco y rojo, o blanco y marrón, en combinaciones moteadas o parcheadas. Su piel es gruesa y pegada, resistente a los rasguños de la maleza.

El temperamento del Perdiguero Navarro destaca por su docilidad, equilibrio y gran inteligencia. Es un perro afable y sumamente leal a su familia. Se adapta bien a la vida en familia, siempre que disponga de ejercicio regular y suficiente estimulación física y mental. En el campo demuestra una resistencia notable, olfato privilegiado y una firme muestra, cualidades esenciales para el trabajo cinegético.

Esta raza no es especialmente conocida fuera de España, pero dentro de su tierra natal es muy valorada por su versatilidad y fácil adiestramiento. Además, ha sido reconocida como Patrimonio Cultural de Navarra, y existen programas de conservación para evitar su desaparición. El Perdiguero Navarro necesita espacio y actividad diaria, por lo que es recomendable para familias activas y cazadores. Además, suele tener una salud robusta, con cuidados básicos habituales en perros de trabajo.

Apariencia

El Perdiguero Navarro es una raza canina autóctona de Navarra, España, reconocida por su aspecto rústico y armónico, adaptado especialmente a la caza en diferentes tipos de terrenos. Este perro presenta una figura robusta, bien proporcionada y con una musculatura notable, que le permite desempeñar labores exigentes en el campo.

En cuanto a su tamaño, el Perdiguero Navarro es de talla media, existiendo una leve diferencia entre machos y hembras. Los machos suelen medir entre 48 y 57 cm a la cruz, mientras que las hembras alcanzan entre 46 y 55 cm. Su peso varía habitualmente entre 20 y 25 kg, ofreciendo una contextura firme sin llegar a ser pesada o tosca.

La cabeza de este perro es alargada y de perfil rectilíneo, dotada de un stop moderado. El hocico es ancho y potente, adecuado para portar piezas de caza sin dañarlas. Sus labios son moderadamente desarrollados y cubren una mandíbula fuerte. Los ojos, de tamaño medio, son de expresión noble y viva, presentando colores que van del ámbar al marrón oscuro. Las orejas, caídas y triangulares, son de inserción media-alta, largas y a menudos presentan pliegues que le otorgan un aspecto sumamente expresivo.

El pelaje del Perdiguero Navarro es denso, liso o algo ondulado, de longitud media para garantizar protección frente a la maleza y al frío. El subpelo es escaso, pero su manto externo es suficiente para protegerlo durante las jornadas cinegéticas. Los colores más frecuentes son blanco, blanco con manchas marrones o naranjas, y en ocasiones con moteado en las zonas coloreadas. Estas combinaciones le proporcionan un camuflaje efectivo en el entorno rural.

La cola, de implantación media, suele ser gruesa en la base y adelgazándose hacia el extremo; se lleva recta o ligeramente curvada hacia arriba durante la acción. Las extremidades son rectas, robustas y perfectamente alineadas con el cuerpo, dotando al perro de una gran agilidad y resistencia física. Las manos y pies son compactos, con almohadillas duras ideales para terrenos accidentados. Todo el conjunto confiere al Perdiguero Navarro una silueta elegante y funcional, perfecta para su trabajo tradicional como perro de muestra, cobro y rastreo.

Historia

El Perdiguero Navarro es una raza canina originaria de la región de Navarra, en el norte de España, con una historia que se remonta varios siglos atrás. Esta raza, también conocida como Pachón Navarro, nació como perro de caza polivalente, siendo especialmente apreciada por su capacidad para la caza menor, como perdices o liebres, en los variados paisajes del norte peninsular.

Se tienen registros documentados de perros semejantes al Perdiguero Navarro desde la Edad Media, siendo mencionados por cronistas y representados en pinturas y tapices. Durante los siglos XVI y XVII, a medida que la caza se expandía entre la nobleza y burguesía, estos perros ganaron popularidad gracias a su olfato privilegiado, su inteligencia y su resistencia sobre terrenos accidentados.

Esta raza es considerada uno de los antecedentes directos de otros perros de muestra españoles e incluso de Europa, como el Pointer inglés o el Braco alemán. Su característica física más distintiva es la presencia de narinas dobles, una particularidad que ha fascinado a los historiadores de la cinofilia. Se especula que esta adaptación contribuye a un mejor sentido del olfato, aunque también se han planteado teorías sobre el origen de este rasgo, mezcla entre genética local y cruzamientos con perros extranjeros traídos por viajeros o comerciantes.

Cabe destacar que la popularidad del Perdiguero Navarro decayó en el siglo XX, cuando razas más generalistas y modernas comenzaron a sustituirlo. Sin embargo, a partir de la década de 1970, se inició un esfuerzo de recuperación y conservación impulsado por aficionados y cazadores locales, preocupados por la pérdida de este valioso patrimonio genético.

Actualmente, el Perdiguero Navarro está reconocido como una raza autóctona española y se encuentra en proceso de revalorización, tanto por su función cinegética como por su adaptabilidad al hogar. Diversas asociaciones y clubes promueven su cría responsable y la difusión de sus virtudes históricas y funcionales, convirtiéndolo en un símbolo del respeto por las tradiciones y la biodiversidad animal de España.

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Tamaño 48-57
Peso 18-27